sábado, noviembre 10, 2007

La A.I.M.




En toda mujer, se supone la existencia de un instinto especial, el instinto maternal, así como otras relevantes cualidades diferenciadoras: dulzura, elegancia, delicadeza...
Son conquistas de la AIM, una poderosa organización que hasta ahora ha venido imponiendo estas ideas al conjunto de la sociedad, fruto de una acertada estrategia en defensa de sus intereses.
De esta manera, son creencias generalmente admitidas que toda mujer joven está deseando casarse, así como su afición por la moda, las celebraciones sociales o las compras.
Nada más lejos de la realidad. La mayoría de las mujeres no quieren casarse, es más, practicamente ninguna de ellas lo ha hecho, ni siquiera asisten a estas celebraciones como invitadas, ni mucho menos a bautizos, inauguraciones y otros acontecimientos del orden social.

La AIM, Asociación Internacional de Mujeres, (no confundir con la AIT, aunque existan paralelismos evidentes), es una organización secreta fundada a finales del siglo XVIII. Está basada en la solidaridad y en la ayuda mutua. Funciona a partir de pequeñas células o grupos de acción con un número reducido de componentes. Normalmente cada activista pertenece a varios de estos comandos de manera que el flujo de consignas e información está garantizado. El entramado de relaciones es tan eficaz y frondoso que estamos hablando de una red que opera coordinadamente todos los días y en todas las partes del mundo.
Los comandos se reúnen bajo la apariencia de un inocente grupo de amigas en cualquier sitio: cafeterías, parques, peluquerías... Son especialmente llamativas las reuniones iniciáticas en los lavabos de señoras que la organización recomienda a edades tempranas.

Comando autónomo de la A.I.M. en tareas de debate y planificación de operaciones.

Óbserve con detalle las fotografías que usted conserve de sus celebraciones familiares. ¿No le parece extraño el aspecto que presentan las mujeres que usted trata habitualmente? ¿No le levanta sospechas sus cuñadas, sus primas o incluso su propia mujer?

El modus operandi de la organización es simple y siempre el mismo, está basado en tácticas de desorientación, agotamiento y suplantación de la personalidad.
Con la excusa de estar arreglándose en el baño, la agente protagonista, con apoyo externo, tarda todo el tiempo que quiere, hasta desesperar completamente a la víctima, el cual confundido pierde la paciencia y abandona todo de atención. En ese momento se realiza el intercambio.
Una agente especialista, altamente preparada, adopta la apariencia de la persona a sustituir mediante un tratamiento faccial de copia platificada y así, convenientemente disfrazada, sale del baño y en adelante ocupa el lugar de su esposa o de su cuñada, las cuales se quedan en casa divirtiéndose, mientras a usted le toca aguantar toda la parafernalia de los compromisos sociales.
Incluso utilizan robots y estatuas de cera motorizadas.
Toda una farsa, responsabilidad de la AIM.


Robot AMI-717, ha suplantado con éxito a una conocida periodista ennumerosos compromisos sociales.


No obstante, en honor a la verdad, hay que decir que, aunque prácticamente todas las mujeres forman parte de la AIM, no todas ellas son reemplazadas.
Por increible que parezca, hay algunas mujeres a quienes, en realidad, les gusta estos penosos acontecimientos y otras que, demasiado sinceras para representar este engaño, no gozan todavía de la confianza completa de la organización.
Para ellas la AIM ha ideado la utilización de una pasta líquida o ungüento que aplicado sobre el rostro da una apariencia similar a las copias habituales, evitándose de esta manera las sospechas.
Aunque, no nos engañemos, la probabilidad de que usted se haya casado con un robot o vaya a cenar los sábados con un muñeco de cera es práctimente del 99,99%.


Estas averiguaciones han sido posible mediante la infiltración de topos dentro de estos comandos autónomos. Por ejemplo, un grupo muy activo que, incluso, dispone de su propia publicación web para captación de activistas, ha sido investigado desde el interior por uno de nuestros agentes más audaces cuya identidad hemos de mantener en secreto por seguridad.

miércoles, noviembre 07, 2007

RELOJ

Casi todos llevamos un reloj en la muñeca para conocer la hora, pero yo, que soy muy original, lo llevo para olvidar. No quiero saber nada.

El truco es bastante simple, consiste en mover las manecillas hacia adelante o hacia atrás, igual que hacen con los cambios de hora de primavera y verano, aunque en este caso de manera que se ponga la hora que sea. Con varios de estos cambios convenientemente distribuidos a lo largo del día y mirando el reloj de vez en cuando, en efecto, se consigue estar horaria y completamente despistado. Pueden ser las cuatro o las siete y media, puedes comer tarde o merendar temprano, pero lo que no se puede es comer a las tres en punto viendo el telediario que, por otra parte, vaya usted a saber en qué horario cada día lo ponen.

Y es que, a mí, siempre me han gustado los cambios de hora. Cuantos más cambios mejor y cuantas más horas mejor que mejor.
Un día, por ejemplo, le cambié la hora a un traductor de idiomas y me encontré con su novia muchas veces y muchos días seguidos, aunque a unas horas verdaderamente insospechadas.
Ella hablaba con mucha naturalidad, pero parecía impaciente. No sabía, miraba de vez en cuando su no manipulado reloj, que simplemente había sucedido un pequeño cambio de hora sin importancia. Mi hora por la hora del traductor.
Yo la consolaba diciendo que podíamos hacer un viaje a Londres los dos juntos donde la mayoría de la gente son excelentes traductores de inglés, y es que, no sé por qué, pero cuando me cambian la hora empiezo también a querer cambiarme de sitio.

Afortunadamente, los relojes actuales incorporan GPS, le das un poco a las manecillas de las coordenadas y, zas, apareces en una latitud desconocida donde, por cierto, mi mujer sigue poniendo muy bien de comer e incluso, incompresiblemente, planchándome la ropa.
Por último, como es sabido alrededor del mundo existen diferentes husos horarios, de manera que en cada sitio es una hora diferente. Las manecillas de mi reloj GPS incorporan un mecanismo de manera que no solo te dice la hora que es, sino también puede calcular la hora en la que estás. Esto incrementa notablemente el efecto que se pretende.


Cómprese un reloj submarino y olvídese de todo lo demás, aunque en materia de cambios horarios lo que más me has gustado hasta la fecha fue el intercambio que hice con el expreso Zaragoza-Cádiz de las 7 y media de la mañana.
Era un tren muy concurrido, pero todo eso ya lo contaré otro día y en otro lugar, ya que, ahora, aunque no sepa la hora que es y ni siquiera sepa donde estoy, tengo bastante prisa. No recuerdo para qué.

MARGARITA


Si tanto me quieres
que me lo digan
tus ojos
o tus manos
o tu risa...


pero si no me quieres,
mi amor,
eso
puedes decirlo
muy bien
tú misma.

RESERVA

Para: señordirector@camposanto.sanantonioabad.es

Fuencisla. ESPAÑA.

Estimado señor director:

Hasta mí han llegado noticias ciertas sobre la oferta turística del complejo residencial que usted dirige.
Me gustaría reservar alojamiento para dos días, con sus correspondientes noches, en los que quisiera retirarme lejos del mundano bullicio.
Preferiría un lugar poco profundo y, a ser posible, próximo a algún centenario ciprés que me haga compañía.

Por favor, remítame precios y fechas disponibles.

Atentamente

martes, noviembre 06, 2007

SIGNIFICADO DE VARIAS ROSAS NEGRAS

Ya no están las azucenas blancas
guardando los ribazos del camino,
y la sombra de abril que daba el arce
se ha vuelto oscura de no poder cubrirlas.

Los remordimientos no revolotean
ni los niños juegan sobre el mar del río,
las ranas han huido sin sentido
porque faltaban azucenas blancas.

Se han callado las huertas y endurecido,
a los pies de la tierra como estacas.
Hace frío, se presiente nieve y copos
sobre simples negras rosas que reposan.

jueves, noviembre 01, 2007

LAS PUERTAS DEL MUNDO

“qué importancia puede tener
un pequeño cambio climático,
cuando tengo calefacción y dos pijamas”

J. Pérez (después del desayuno).




Se cierran
las puertas del mundo.

Afuera no hace calor,
ni brillos, salvo algunos metales.

Se cierran
para las nuevas plantaciones de floración tardía,
para quienes hayan perdido la vista del horizonte
que nunca llega.

Las puertas se cierran
y se abren nuevos descampados,
donde ha terminado
el peligro de perderse.


Las puertas
que separan los escarpados de las peñas,
las verjas sobre
los árboles y las hormigas

Cuando los animales avanzaban descubriendo la tierra,
el olor a la vez de sangre fresca
y del viento antiguo.

Se han cerrado las puertas.
Hoy amanece sobre paneles solares.
Hoy la noche
no lame el cauce junto a los juncos
todavía abajo verdes.

lunes, octubre 29, 2007

MÁRTIRES DEL SIGLO XX


En la ceremonia de canonización más importante de la historia, ayer mismo, en Roma, fueron beatificados 498 religiosos, víctimas de la violencia revolucionaria de las organizaciones obreras españolas durante la guerra civil de 1936.

Sin embargo, los muchos asesinatos del bando franquista no han logrado, en el mismo periodo, santificar a un solo mártir, ni siquiera durante la larga y cruel etapa de represión que siguió a la contienda. ¿?

El holocausto nazi, las bombas atómicas, los genocidios y masacres que, hasta el día de hoy y desde siempre, los ejércitos han cometido, cobrándose víctimas por millones, ninguno de ellos, ha conseguido estos grandes efectos en materia de ascensión directa de individuos a los cielos.

Parece que, cuando el pueblo se adueña de las armas para conocer la libertad, incluso sus asesinatos más viles acaban bendecidos con la divina presencia de la santidad.
Por algo será.

sábado, octubre 20, 2007

CÓMO TRASLADAR A UN DURMIENTE


Recientemente han aparecido las normas para el traslado indiscriminado de durmientes que tanto tiempo veníamos esperando.
A los durmientes, es cierto, les gusta mucho dormir, hecho bastante respetable, pero también, no lo olvides, les gusta igualmente viajar, posibilidad que les brinda la mencionada normativa.
Antiguamente, cuando los sueños duraban solo unas horas por término medio, no era necesario efectuar ningún traslado, pero desde la materialización del cuento de la bella durmiente son cada vez las personas que optan por sueños de larga duración.


¿A quien le gusta dormir siempre en la misma cama cuando es posible despertarse cada vez en un sitio diferente?
¿Quien se conformará con dormir solo unas horas cuando hay personas que han llegado a mantener sueños durante la mayor parte de su vida?
Las respuestas son evidentes. A modo de ejemplo, obsérvese esta reciente publicación.




A cualquier durmiente que lleve soñando unos 7 días es muy común tener que cambiarle las sábanas, por ejemplo, con lo cual lo que se debe hacer es sacarlo con cuidado de la casa y dejarlo en alguno de los bancos que en la calle ha habilitado el Ayuntamiento para este fin.

Los automovilistas y viajantes de buen corazón pueden, desde esa ubicación, trasladarlos junto con ellos hasta donde mejor convenga, sirviéndoles de grata compañía, en el supuesto caso de que no se ronque.
No hay que olvidar trasladar junto con el durmiente tanto el despertador como su documentación.
Esta última es muy necesaria para pasar las aduanas y los nuevos controles fronterizos de durmientes, especialmente diseñados para evitar el flujo fraudulento de población durmiente emigrante.
Así con la ayuda y colaboración de todos el desplazamiento de durmientes a lo largo de sus profundos y enrevesados sueños puede ser una magnífica realidad.

El reloj despertador se utiliza para saber cuanto tiempo se lleva durmiendo. Superados los 90 años, la normativa habla de fallecimiento.

viernes, octubre 19, 2007

HUMO MARCHÁNDOSE.


Sacó de nuevo su cigarro y continuó chupándolo sin interés.

El humo, en principio, no parecía peligroso, aunque desde siempre le recordaba como en su infancia le había atraído el brillo y el calor de su compañero el fuego, quizás por suponer a éste último únicamente compuesto de aire, aire con colores brillantes, como los juguetes mecánicos que parecen desde fuera conm movimientos propios, aunque a veces se rompan si se desarman definitivamente.

Fumar le provocaba evocaciones.

Desde los lugares del pasado venían, diluyéndose pronto y huyendo hacia arriba como el verdadero humo que eran. Solo un instante permanecían en el interior, y ese espacio era tan pequeño que no le daba verdadero tiempo a reconocerlos en alguna otra apariencia más comprensible.
Se le quedaban como en la punta de los dedos, sin poder llegar a identificarlos como a él le hubiera gustado y muchas veces sucede con otros rostros o situaciones más cotidianas o repetidas.

Sabía que algún día de su vida había estado con aquello que, de esta manera, volvía para no quedarse perdido o, más misterioso todavía, quizás aún no lo conociera ni lo hubiera visto nunca. Quizás, ni siquiera lo hubiera sospechado.
Cualquier día en el futuro todavía lejano aparecería más frontalmente para hacerse palpable. De momento, solamente pasaba por allí, próximo y cercano, vaporoso, como para dejarle en la boca el sabor distante de un aviso.

Aviso premeditado con que las cosas relativamente importantes y que marcan nuestra forma de vida se suelen hacer preceder.

lunes, octubre 15, 2007

CIRCULACIÓN DE VEHÍCULOS

La circulación de vehículos por la izquierda, tradicional en las islas británicas, según un reciente estudio, es completamente compatible con la circulación europea (por la derecha), asegurándose además que un nuevo método que engloba ambos sistemas internacionales incrementa notablemente la atención del conductor, reduciéndose proporcionalmente los accidentes, hasta prácticamente desaparecer.

En efecto, el mismo día que fue confiada la concejalía de "Transportes y Relaciones con los cuerpos de seguridad" a D. Juan F. Gadea, el joven político e investigador abordó el problema de la circulación del tráfico rodado, con resultados inmediatos que sorprendieron tanto al propio investigador como a todos los especialistas en la materia que fueron confidencialmente consultados.

Con anterioridad, las prioridades en los cruces se gobernaban mediante la utilización de semáforos o, en su defecto, guardias urbanos o señales, que permitían el paso de la circulación en una dirección, mientras la otra quedaba retenida, sin embargo, pensó el perspicaz concejal, que era mucho más rápido y efectivo conseguir el flujo continuo de vehículos.
Tal y como lo había observado en la propia naturaleza, para el movimiento constante se hace necesario separar y hacer independientes los caudales de entrada y salida, así, por ejemplo, se puede observar que la circulación sanguínea es capaz de llegar a todas las células del cuerpo sin interrupciones, la cuales, por otro lado, probablemente supondrían trastornos en el organismo, y ello se consigue, simplemente, mediante una acertada división de las circulaciones arterial y venosa.
De esta misma manera se ha dividido el tráfico en Fuencisla en dos: circulación entrante o británica y saliente o continental. Al ser independientes, no hay intersecciones entre ellas por lo que es posible circular sin detenciones. Para pasar de un tipo de tráfico al otro se ha habilitado el cambio de carril.

Quizás alguien pudiera pensar que esta circulación sin detenciones solo es posible mediante la utilización de tráfico en diferentes niveles, pero una acertada gestión de cruces con giros obligatorios, como ha probado prácticamente un equipo de expertos fuencislenses, ha demostrado que es posible sin la utilización de costosos puentes ni de oscuros túneles subterráneos.

Cruce fuencislense. El flujo británico (a izquierdas y saliente) y el flujo europeo (a derechas y entrante) conviven facilitando la circulación sin detenciones.


Como la distancia más corta entre dos puntos es, hasta ahora, la línea recta, el hecho de girar en todas las esquinas, exigencia del movimiento continuo de vehículos al mismo nivel, penaliza ciertamente los trayectos en distancia, aunque proporcionalmente se gana en tiempo y velocidad.


En efecto, en el trayecto A-B, la distancia recorrida es el doble de la distancia recta del modelo discontinuo, pero queda compensada por la ganancias de tiempo y velocidad debidas a la inexistencia de paradas, ya que cada dirección, debido a los cruces, ha de estar detenida la mitad del tiempo.
En cualquier otro trayecto (A'-B') los resultados son más favorables.

Visite Fuencisla en su propio vehículo y compruebe por sí mismo lo ventajoso e internacional de este novedoso modelo. En la actualidad se encuentra implantado al ciento por ciento en nuestro futuro polígono industrial. Recuerde que una vez que se encuentre circulando jamás deberá detenerse, hecho por otra parte intrascendente, ya que, de momento, no se puede llegar a ningún sitio.
Sin embargo y como deferencia para nuestros visitantes se ha instalado una gasolinera en el circuito donde es posible detenerse con el único fin del repostaje.

Es muy gratificante circular por el mero placer de hacerlo, sin preocuparse del destino, sin necesidad de prestar atención a norma alguna de conducción y, por supuesto, sin respetar guardias, semáforos o cualquier otro tipo de señalización.

En cuanto se resuelvan los problemas de estacionamiento y tránsito de peatones el modelo se extenderá, con notables ventajas, al casco urbano. Posiblemente, haya que crear pasos de vehículos en las aceras similares a los actuales pasos de cebra, los cuales deberán ser respetados por los peatones, nunca jamás por el, hasta ahora, sufrido conductor.

miércoles, septiembre 26, 2007

DESARTICULADA UN RED INTERNACIONAL ESPECIALIZADA EN ULTRAJES A LA BANDERA

En la mañana de ayer, el juez Baltasar Garzón llamó a declarar a S.M. Felipe de Borbón, el cual ha corroborado las sospechas del magistrado. En efecto, ha quedado probado que, después de cada inauguración oficial, el príncipe guarda en el bolsillo de su chaqueta, como recuerdo muy querido, un fragmento de la cinta con los colores nacionales que se corta en estas celebraciones.
Sin embargo, una vez inspeccionado el mencionado bolsillo, únicamente se ha encontrado una pequeña bandera nacional en su interior que correspondía a la inauguración que minutos antes se había realizado.
¿Dónde se encontrarán todas las demás?, es decir, las 12.740 insignias españolas que, según el promedio estimado de 1,75 inauguraciones diarias, han sido guardadas por D. Felipe como inapreciable recuerdo.
Afortunadamente, Doña Leticia, que se encontraba presente en el interrogatorio, ha desvelado que su marido diariamente se cambia de chaqueta, por lo que los mencionados símbolos nacionales se encuentran custodiados bajo la responsabilidad del Departamento de Vestuario y Lavandería de la Casa Real.

Como por el hilo se llega hasta el ovillo, la policía judicial ha efectuado diversos registros partiendo del citado departamento descubriéndose que, utilizando como tapadera el trabajo temporal en diversas tintorerías subcontratadas por la Casa Real, un numero importante de agentes extranjeros, sin permiso de residencia y míseramente pagados, a la vez que dejaban impecable la ropa de Sus Majestades, se deshacían del contenido de los bolsillos de muchas y diversas maneras.

Se piensa que con este sencillo procedimiento han sido destruidas, ultrajadas y quemadas, aproximadamente, un total de 645.547 banderas nacionales, correspondientes a todas las inauguraciones de la familia Real, sin olvidar también al resto de autoridades civiles y militares acompañantes.

Al parecer esta red de malhechores contaba con apoyo externo a través de personal infiltrado en los servicios municipales de recogida de basura.

En la actualidad el magistrado está investigando el paradero de las fotografías del monarca que a diario aparecen en cada ejemplar de la prensa escrita. Se sospecha que esta misma red de ultrajadores también está especializada en quemarlas y destruirlas revolviéndolas, para mayor deshonra, entre la basura.

Una vez divulgada la noticia, portavoces del nacionalismo catalán y vasco se lamentaban de la falta de eficacia e imaginación de sus seguidores, a los cuales han pedido un importante esfuerzo en materias de calumnias, ultrajes e injurias contra la corona y otros símbolos del estado.

Bajo esta sencilla apariencia se esconde una peligrosísima organización internacional.

jueves, agosto 30, 2007

LA LARGÍSIMA HISTORIA DE INDALECIO PÉREZ

Cuando Indalecio Pérez llamó a su bisnieto para que le trajera la garrota y poder levantarse, éste se negó a acudir hasta que no se le llamara por su verdadero nombre: Juan F. Gadea. El bisabuelo, con grandes esfuerzos, se incorporó sin su ayuda y lentamente se acercó hasta el pequeño Indaleciete, al que tomó en sus ya cansados brazos.
Así, con mucha paciencia, le intentó explicar como su familia, que era mucho más antigua que el mismo suelo que pisaban, estaba muy orgullosa de todo lo que había sido hasta ahora y, por ello, tenía sus propias tradiciones. Una de ellas era que todos los hijos varones primogénitos, como él, siempre se habían llamado Indalecio Pérez y así seguiría ocurriendo año tras año, quizás le pareciese un pequeño detalle sin importancia, pero ya lo entendería más adelante.
"Algún día, dentro de mucho tiempo, cuando yo haya muerto, tú mismo, tendrás esta misma conversación con tu propio hijo y os acordareis de mí y de todos los Indalecios Pérez que me han precedido, pues somos uno la continuación del otro, y por eso hemos de llevar también todos el mismo nombre."

El muchacho, que permaneció todo el tiempo atento, callado y serio como la ocasión merecía, le dijo que eso había cambiado recientemente y que ahora, en la escuela, todos se llamaban Juan F. Gadea, lo cual era mucho más ventajoso, ya que en la lista de las notas cada uno podía elegir la que quisiera, ya que no había forma humana de saber qué Juan Gadea había sacado un diez y cual había sacado un cero.

Así fue como Indalecio Pérez, a sus 78 años, conoció como se impone la velocidad de los cambios en la era moderna y cómo es necesario súbitamente adaptarse a esta vertiginosa evolución.

Para conocer la historia de esta antigua familia hay que remontarse hasta la época de quien fuera su fundador, Indalencio Fernández, campesino y vecino de la aldea de la Moralexa, propiedad del condestable Don Fernando Sánchez, caballero de la Orden de Santiago y adelantado de Castilla.
Pues bien, el tal D. Fernando vino a morir un día, sin que se conozcan más detalles ni referencias, dejando sus títulos y posesiones en herencia a un hijo suyo que tenía, Pero Fernández, entre las cuales propiedades se encontraba Indalencio Fernández, el fundador de la familia, que pasó a llamarse Indalecio Pérez, que significa propiedad o vasallo de Pero.
Hubiera continuado la rama familiar de los Indalecios con estos funestos cambios de apellidos hasta la actualidad, si no hubiera tenido D. Pero Fernández la brillante idea de colocarle a su vástago su propio nombre, por lo que vino a ser llamado Pero Pérez, repitiendo éste a su vez lo mismo y, así, sucesivamente, de generación en generación, lo cual fue también imitado fielmente por sus más leales vasallos, la saga de los conocidos, hasta el día de hoy, como Indalecio Pérez e hijos.

Esta emocionante historia se encontraría peligrosamente amenazada si, Indalecio Pérez, de 78 años de edad, que conocía sus derechos, amparándose en el articulo 45 de la Ley del Registro Civil, no hubiera escrito al Defensor del Pueblo, cargo que en ese momento ostentaba D. Enrique Mújica Herzog, más conocido en Fuencisla como D. Juan F. Gadea, el cual, al cabo de ochocientos veinte siete días le contestó de la siguiente manera: “Aunque es bien cierto que el art. 45 de la LRC asigna a la autoridad paterna la elección del nombre de todo recién nacido, una autoridad superior, dentro de las instituciones del estado, puede revocar posteriormente tal denominación, ajustándose plenamente a derecho y salvaguardándose la libertad individual, mediante la adición de cuantos nombres y apellidos se quieran emplear hasta completar la suma total de una docena”.
También, y como medida excepcional, se ha autorizado a tan admirable familia a incluir un adjetivo para la diferenciación puntual de identidades. Así, su bisnieto, su nieto, su hijo, su padre, su abuelo y hasta él mismo podrían muy bien llamarse, por ejemplo, Juan Fuencisla Gadea de Todos los Santos e Indalecio Pérez, Cuarenta y Siete, variándose el último apellido numérico con el cardinal que, según el orden de antigüedad, a cada cual, le correspondiera.


D. Enrique Múgica, efectuando complicados cálculos, siempre bajo la jurisprudencia y en defensa del pueblo.

lunes, agosto 20, 2007

PROTESTAS CALLEJERAS EN FUENCISLA

Los festejos en homenaje al Señor Anónimo han traído la discordia y múltiples protestas contra las autoridades fuencislenses, que no esperaban un clima de animadversión de tanta envergadura.
Aunque bien es cierto que un porcentaje elevado de la población se sumó y participó en los actos anónima y entusiastamente, otro porcentaje, no menos importante, ha manifestado el tremendo malestar que ha ocasionado este homenaje, debido al tratamiento privilegiado adoptado sobre la persona del Señor Anónimo, considerándolo flagrante agravio comparativo.
El alcalde y sus concejales más leales, bastante desconcertados, se encuentran reunidos como Gabinete de Crisis en el Ayuntamiento desde hace días intentando encontrar una salida airosa al desaguisado, mientras en las calles arrecian comentarios, críticas y protestas. Los descontentos exigen la dimisión inmediata del pleno, así como homenajes para todos y cada uno de los fuencislenses vilipendiados comparativamente frente al Señor Anónimo.

El señor cura párroco, intentando serenar los ánimos, en su homilía, ha explicado la trayectoria del Señor Anónimo en Fuencisla y las muchas y meritorias obras que le son atribuibles. En efecto, históricamente, desde los primitivos asentamientos neolíticos de los que tenemos constancia arqueológica, pasando por las épocas de dominación romana, visigótica y musulmana, cuando no durante las etapas gótica, renacentista, etc..., prácticamente todas las obras fuencislenses, salvo contadas excepciones, fueron efectuadas por personalidades anónimas, nombres olvidados, artistas desconocidos y, en resumen, puede decirse que toda la villa de Fuencisla es una obra atribuible completamente al Señor Anónimo, quien no sólo se ha hecho acreedor de este pequeño y simbólico homenaje, sino a quien se le debería agasajar de muchas y muy diversas maneras y, sobre todo, con muchísima más admiración y frecuencia.

Estas sensatas palabras, sin embargo, han espoleado más, si cabe, los heridos sentimientos de la descontenta población fuencislense que, anónimamente, ha replicado:

¿Cómo se llamaban quienes nos lanzaron grandes proyectiles durante la pasada Batalla de Fuencisla?
¿Acaso no es, también, el Señor Anónimo culpable de grandes atrocidades?

Concluyendo, con el siguiente griterío, totalmente fuera de tono:
¿Quién va a perseguir a nuestro Cura Párroco hasta que no se retracte públicamente de esta ignominiosa homilía?


En efecto, el Señor Anónimo, en ese momento, visiblemente enojado y sin considerar el santo lugar en que se encontraba, ha volcado la pileta del agua bendita, ha arrollado cirios, cruces y otros objetos de culto y, seguido por muchos anónimos fuencislenses, se ha lanzado ferozmente contra el religioso.


Se investiga para descubrir a la instigadora de los disturbios.



Perseguido por muchos, el Señor cura párroco, haciendo gala de una agilidad impropia de su edad, ha huido a través de la sacristía hacia el Ayuntamiento donde, protegidos ya por la Guardia Civil, se encontraban sus secuaces, el Gabinete de Crisis, cuyos nombres son de todos conocidos, y que, desde ahora, forzosamente, cuenta con un odiado miembro más.

La presencia del religioso en el Gabinete ha traído luz a las deliberaciones. Después de solicitar la bendición y la protección de Santa Gadea, se ha decidido que el antiguo Señor Anónimo se llame, de aquí en adelante, Juan Fuencisla Gadea de Todos los Santos, y así conste en todos los documentos y archivos donde aparezca. Además, se declara que el pasado homenaje nunca se efectuó para agasajar a la anónima y cruel persona cuyas atrocidades desde siempre Fuencisla ha padecido, sino a este nuevo personaje, personificación de todos los fuencislenses de bien que aman, trabajan y lucharon por Fuencisla y su nevada bandera.

Por último, el Gabinete de Crisis hace saber:

que todos los fuencislenses, incluyendo sus plazas, museos, etc..., a partir de ahora, pasan a llamarse como primer nombre Juan Fuencisla Gadea de Todos los Santos y ..., añadiendo a continuación el nombre que hasta ahora venían utilizando habitualmente..

Por lo tanto, todos fueron homenajeados, digna y cumplidamente, por lo que no ha lugar a quejas, ni agravio comparativo alguno.
No sabemos el efecto que esta nueva medida provocará sobre los caldeados ánimos fuencislenses, aunque nos tememos que este cambio general de nombres no será, en absoluto, del agrado de todos.

jueves, agosto 16, 2007

LA LLEGADA DEL SEÑOR SIN NOMBRE A LA VILLA DE FUENCISLA

El señor Anónimo, posiblemente acompañado de su señora y quizás de alguno de sus hijos, visitó ayer, día 15 de Julio, la ciudad de Fuencisla tal y como nos había prometido.
La elección del día no puede, ni debe, adjudicarse enteramente a la casualidad, sino que ha de tratarse como una elección premeditada, ya que, justamente el día en que se celebra la festividad de la Asunción de Ntra. Señora, ha querido el señor Anónimo ascender hasta las altas cotas de Fuencisla resaltando, de este modo, el paralelismo entre ambos acontecimientos.

El pueblo de Fuencisla, ante tan ilustre visita, no podía permanecer como mero espectador, sino que ha vestido sus más distinguidas galas y se ha esforzado en recibir y acoger al visitante, tal y como sus merecimientos y nuestras arraigadas costumbres hospitalarias lo exigían.

He de dejar constancia que el primer contacto que el Señor Sin Nombre mantuvo con nuestra villa se realizó a través de esta página, lo que nos llena de orgullo a los fuencislenses encargados y responsables de ella.

Comité de recepción reunido en plena programación de actividades, antes de la ejecución de los hechos . Simbólicamente se dejó una silla vacía en memoria del Señor Anónimo. Así mismo, una persona asistió como público al pleno, manteniéndose tenazmente en su puesto hasta la conclusión del mismo.

A las once de la mañana, en la plaza Mayor de Fuencisla, se organizó una sencilla, pero emotiva, ceremonia de recepción, a la cual acudió masivamente la población de Fuencisla, así como un buen número de personas desconocidas que, ocasionalmente, se encontraban en la villa. Entre ellos, sin duda, anónimamente, observando y disfrutando de todo, se encontraba el ilustre visitante a quien se homenajeaba.




El evento fue amenizado musicalmente por la banda de música “Santa Gadea”, la cual, ante la insistencia del público, se vio obligada a interpretar varias veces consecutivas su obra más conocida: el famoso Himno de Fuencisla, del maestro Vitore de Fuencisla.
Cada interpretación fue entusiastamente vitoreada, en honor al nombre de su autor, llegando a emocionarse tan vivamente el espíritu de muchos de nosotros que el esbozo de tímidas lágrimas llegó a asomarse por las rendijas de los brillantes y fuencislenses ojos.
Sin duda, el noble, pero comedido, corazón del Señor Anónimo también vibró conmovido y contagiado por estas innegables muestras de lealtad, aunque lo hiciera, como de todos es sabido, de manera anónima y reservada.

Posteriormente, un representante del comité de recepción y festejos leyó una nota de agradecimiento y bienvenida dirigida a nuestro invitado, anunciando el horario de los actos conmemorativos que, como muestra de respeto y admiración, se habían organizado:

14:00 Tapeo por las tabernas y bares de la localidad.
15:00 Comida de confraternización.
16:00 Siesta
17:30 Visita a los Centros Institucionales más representativos de la localidad: Ayuntamiento de Fuencisla, Parroquia y Presa de Santa Gadea, Cuartel de la Guardia Civil, Polideportivo Municipal, Museo de la Batalla de Fuencisla, Centro de Salud, Instituto de Enseñanza Media Don Francisco de Fuencisla, Mercado de Abastos, etc...
20:00 Inauguración del monumento dedicado al Señor Sin Nombre, conjunto escultórico esculpido por el artista F.L.P, el cual solamente ha firmado con sus iniciales, debido a su interés por permanecer en el anonimato como la ocasión lo requería.
22:00 Verbena y bailes populares.


Con el ánimo de preservar la identidad del ilustre visitante sin menoscabar nuestras ansias de agasajarle e invitarle, se cocinó un pisto multitudinario para más de 2000 personas, regado con caldos de la localidad, que pudieron saborear anónimamente cuantos quisieron y se hallaban presentes.
Así mismo se decretaron jornadas de puertas abiertas en todos los centros públicos fuencislenses de interés ya mencionados anteriormente, los cuales pudieron ser visitados gratuitamente por todas las personas que lo consideraron oportuno, siendo atendidas todas ellas con grandes muestras de respeto y distinción.

Por último, puntualmente, se inauguró el monumento dedicado al señor Anónimo descubriéndose la placa conmemorativa que recordará por siempre su visita. La cinta, blanca como nuestra bandera, fue cortada por uno que pasaba por allí.
La obra, bien concebida y dimensionada, consta de un enorme pedestal del cual se han retirado tanto al caballo como al caballero, ambos de bronce, que desde tiempo inmemorial lo ocupaban.
Después de un tiempo, caballo y caballero volverán a su lugar, especialmente si nos visita algún importante mandatario del cual se conozca que tuvo algún antepasado que solía montar a caballo.

lunes, agosto 06, 2007

HALLADOS LOS RESTOS MORTALES DE DON FRANCISCO

Después de muchas y laboriosas búsquedas por las capillas, criptas y tumbas de Fuencisla han sido, por fin, hallados los restos mortales del nobilísimo escritor barroco Don Francisco, señor de Salvatierra e hijo muy predilecto de la villa de Fuencisla.
El poeta y dramaturgo fue muerto y enterrado en ésta, nuestra localidad, en el año de 1645, según lo prueban numerosos documentos antiguos custodiados con tal celo en el magnífico archivo de la villa, que es muy difícil, por no decir imposible, tener acceso a los mismos, cuanto más ser capaz de descifrarlos.
Ya en aquellos remotos años, estamos hablando de la segunda mitad del siglo XVII, los fuencislenses nos preguntábamos dónde se hallaría tan importante cadáver. La búsqueda ha resultado de una dificultad extrema, solo superada tras enormes y tenaces esfuerzos investigadores a través de los siglos, pues, aunque se conocía con certeza la existencia de estos restos, no se sabía en qué lugar de la villa reposaban exactamente. Además, la prueba del ADN no era aplicable en este caso, ya que no existen descendientes directos del famosísimo finado, aunque, en contrapartida y con total garantía, sí son de aplicación la prueba del Carbono 14, así como diversas técnicas de medición y observación de huesos.
Para localizar estos restos mortales, qué digo mortales, estos inmortalísimos restos, pues la fama de Don Francisco perdurará a través de los tiempos, ha sido necesario examinar cuántos esqueletos se hallaban enterrados en las sepulturas más distinguidas de Fuencisla. Se han estado estudiando todos los huesos que han ido apareciendo tras las innumerables excavaciones hasta dar con uno sospechoso, el de un varón de unos 65 años, cojo del pie derecho y muerto alrededor de 1645.
Las coincidencias de las características físicas de este hueso, con tanto ahínco buscado, con las que debió poseer el noble Don Francisco, resultan tan asombrosas que no dejan lugar a ninguna duda.
A partir de este primer hueso se han ido encajando uno tras otro hasta localizar la cifra de más de una decena de huesos franciscanos. Todas estas relíquias, una vez introducidas en una magnífica urna acristalada serán expuestos para admiración del mundo. Cualquier visitante en su sano juicio podrá contemplar con sus propios ojos tan preciado tesoro.

Restos de D. Francisco, no hay duda. Obsérvese el brillo y la fina texturas de estos inmaculados huesos.

Tras el feliz hallazgo, el Ayuntamiento de Fuencisla ha dado por bien empleados los cuantiosos gastos ocasionados, ya que los ingresos que se recauden con los visitantes que vengan superarán en mucho lo gastado en la contratación y manuntención de los investigadores. Incluso se está pensando en reanudar de nuevo las investigaciones para, de todo el material extraído, identificar doce o catorce nuevas personalidades, aunque naturalmente de menor enjundia que D. Francisco, que pudieran acompañarlo en un numeroso e hipotético panteón de muertos ilustres que hiciera las delicias del público asistente.

También y con ideas democratizadoras, se ha decidido que, una vez conseguido el ADN del famoso autor, cualquier fuencislense que lo desee, por un precio razonable, puede comprobar si es descendiente directo del famoso escritor, pues se sospecha que, bien mirada la noble condición de Don Francisco y la licenciosa vida artística que solían llevar los antiguos dramaturgos barrocos, piénsese en Lope de Vega, muy bien pudo, a pesar de su cojera, mantener comercio carnal hasta empreñar a algunas de nuestras más lozanas doncellas, mediara, o no, contraprestación económica compensatoria.
Los huesos de todos los descendientes que se localicen convenientemente pulidos y lacados también se pondrían exponder en el mausoleo de Don Francisco para darle al edificio la suntuosidad mortuoria que a todas luces se merece.



miércoles, julio 25, 2007

DERECHOS DIVINOS

Las democracias laicas se han preocupado bastante por los derechos humanos, los cuales, aunque no se cumplan, por lo menos se encuentran declarados en sus normas constituyentes.
Sin embargo, olvidando la dimensión espiritual, nunca se han preocupado de santos, profetas y divinidades. Entiendo que se debe corregir este histórico error y redactar urgentemente una declaración universal de derechos divinos:

1. Todos los dioses son únicos, excepto los enmarcados en doctrinas politeístas.
2. Todos los dioses tendrán el derecho de culto, disponiendo de los mejores edificios para ello y de personal a su servicio. Los gastos que se ocasionen serán sufragados, lo quieran o no, por todos los contribuyentes a través de los presupuestos generales del estado.
3. Los dioses tienen derecho a que sus doctrinas sean divulgadas a través de la educación pública obligatoria, especialmente durante la más tierna infancia del niño, es decir, cuando éste carece de capacidad crítica, ya que, de hacerlo en otros momentos, es muy posible que no se las creyera.
4. Los dioses podrán imponer criterios de conducta tanto a sus fieles como a los que no lo son. Especialmente será socialmente mal visto y se castigará la utilización de anticonceptivos, el sexo por amor, el aborto, la eutanasia, la blasfemia y, sobre todo, la falta de respeto y la burla acerca de las doctrinas divinas, por muy absurdas e incoherentes que resulten.
5. Los dioses y sus representantes podrán divulgar como hazañas propias todo tipo de disparate, cuanto más grande mejor. Apariciones, resurrecciones, endemoniamientos, castigos divinos ejemplares, pecados originales, salvaciones milagrosas, eternidades, infinitudes y demás creaciones divinas serán tenidas por ciertas mediante la aplicación sistemática de la fe.
6. Además de arder eternamente en los infiernos y, como complemento o aperitivo, las ofensas a los dioses serán castigadas con penas de reclusión mayor a través de las instituciones del estado, que también tienen un carácter semisagrado.
7. Los dioses, sus doctrinas y sus representantes tienen derecho a la impunidad. Cualquier delito (pederastia, abuso de autoridad, guerras, masacres, asesinatos, epidemias, lapidaciones, ablaciones, quema de herejes, etc...) que se cometa, o haya cometido por motivos religiosos, aunque así sea reconocido por sus autores, será imputable simplemente a una lectura equivocada de las sagradas escrituras, preservando de este modo la absoluta inocencia de la fe.

Amén.

viernes, julio 20, 2007

EL JUEVES Y LOS PRíNCIPES

El jueves, la revista que sale los miércoles, ha sido censurada y retirada de la venta por el juez del Olmo, debido a contener en su portada injurias contra la corona.
Como todo el mundo sabe, las revistas de humor se caracterizan por un tratamiento de la realidad con un escrupuloso respeto a la verdad y a la justica que, en este caso, "el jueves" ha vulnerado.


Las injurias, obras o dichos contrarios a la verdad y a la justicia, vertidas contra los príncipes, a mi juicio, son las siguientes:

  • La subvención de 2500 € está dirigida a los españoles normales. Las subvenciones que a los príncipes de Asturias, en justicia, les corresponden deben tener una cuantía del orden de millones de euros, es decir, miles de veces superior.
  • Los trabajos que realizan Sus Majestades no son de carácter físico como el de los trabajadores menos remunerados, ni de carácter intelectual como el de los especialistas, ni siquiera de carácter ejecutivo como el de directivos y otras autoridades, sino meramente de carácter representativo. Su sola presencia en un lugar debe ser considerado como un trabajo efectivo, por lo que es evidente su enorme productividad ya que se encuentran trabajando siempre y en todo momento.
  • Aunque es un deber para los príncipes asegurar la sucesión al trono mediante su descendencia, en el caso de que supusiera un esfuerzo que Don Felipe no quisiera realizar, bien podría contratar los servicios de cualquier trabajador para que lo reemplazase en esta tarea.
  • Debido a la locuacidad e inteligencia de Doña Leticia Ortiz, durante los coitos, quien lleva la voz cantante es ella, permaneciendo Su Majestad Don Felipe normalmente callado.
  • En todo momento los príncipes disponen de una cohorte de sirvientes atentos a cumplir sus ordenes. No tiene por qué existir una excepción durante sus relaciones íntimas. Así mismo el mobiliario y el ambiente que rodea a la pareja debe ser de un lujo y distinción que nada tiene que ver con lo representado en la viñeta. Así mismo, deben ir ataviados de sendas coronas que les confieran la dignidad y distinción que merecen.
Por todo ello, considero muy acertada la decisión del juez y propongo una serie de medidas para corregir el despretigio que ha supuesto para la Monarquía la publicación de esta revista, felizmente secuestrada. Estas medidas son:
  • Modificar la ley para promover la natalidad, indicando como excepción que la cuantía de la ayuda será de 2.500.000 €, si se trata de un descendiente directo del monarca.
  • En lugar de "su majestad", el tratamiento dado al principe Felipe debe ser: "El trabajador Felipe de Borbón", para que nadie pueda pensar que se trata de un holgazán o un parásito social.
  • Para las infantas Leonor y Sofía, debe siempre indicarse que son "supuestas hijas" del "trabajador Felipe de Borbón", por si éste hubiera delegado en otra persona su concepción, ya que el bajo instinto de la fornicación no creo que se halle presente entre los altos valores que posee el envidiable espíritu de su supuesto padre.
  • Obligar a la revista "El Jueves" a una retractación pública, reproduciendo en su portada una escena de relaciones sexuales principescas que se ajuste más a la realidad.

jueves, julio 19, 2007

APARICIONES

Con la llegada de la primavera, los pajarillos y el deshielo, la villa de Fuencisla aparecía durante breves momentos de su largo encierro invernal.
Estas apariciones, que en un principio se producían circunstancialmente, han llegado a ser muy controladas por la población que en todos los aspectos que conciernen a la improvisación y a las puestas en escena, suele salir muy ventajosamente airosa.
Al ser el pueblo de Fuencisla blanco como la cal y frío como el brillante hielo, sus momentáneas apariciones provocaban grandes destellos luminosos, visibles a considerable distancia y con innumerables reflexiones distribuidas uniformemente en toda la zona visible del espectro.
Los privilegiados observadores de estos espectáculos, gentes humildes y sin conocimientos avanzados de óptica, en un principio asociaron estos espejismos a naves ultraterrestres y al fenómeno OVNI, ya que al ocurrir instantáneamente en un punto determinado daban la impresión de estar producidos por movimientos extraordinariamente rápidos, a semejanza de los veloces vuelos intergalácticos que todos conocemos, aunque sólo unos pocos han disfrutado.
Además, puesto que un porcentaje muy alto de la población activa de Fuencisla en sus ratos de ocio se dedica casi por completo a la música callejera, especialmente a la interpretación de su famoso y magnífico himno, a las apariciones luminosas se han ido uniendo musicales sonidos de acompañamiento que difícilmente pueden explicarse en los desiertos páramos donde se vienen a producir.
Con todo esto, los fuencislenses se han aficionado mucho a aparecerse de manera que se ha convertido en su principal divertimento. Se preparaban ex profeso para ello cuidando en extremo todos los detalles y siendo capaces de variar la intensidades, tanto lumínicas como sonoras, para lograr apariciones sumamente conseguidas e impactantes.
Era muy reconfortante observar los rostros de los espectadores rebosantes de asombro ante las magníficas apariciones. Muy atractivo resultaba aparecerse ante niños de corta edad pues se entregan completamente crédulos a la aparición, muy especialmente los pastorcillos, con sus pequeñas zamarras de lana y sus zurrones de cuero. La expresividad de estos laboriosos zagales y los gestos de admiración que espontánea y piadosamente nos regalan compensan en mucho los trabajos de preparación necesarios.
Aunque la felicidad que se producía entre los asistentes era el principal pago que Fuencisla recibía, también, en ocasiones, se solicitaba, mediante celestiales mensajes, suministros, principalmente en el sector de la alimentación, para estimular el comportamiento de la debilitada economía fuencislense, los cuales eran atendidos muy gustosamente y con devoción por el público asistente.
Hubo ocasiones en que se realizaron varias funciones en el mismo punto y en unos pocos días. Durante la primera sesión se concretaba cuando se realizarían las siguientes y las cantidades de aceite, trigo y otros productos que se debían aportar en justa reciprocidad, los cuales eran administrados por la compañía Baltasar y Cía Agrupados, que ya posee una flota de camiones dedicados al transporte internacional.
Muchos pensadores de los que continúan buscándose así mismos por los rincones de Fuencisla, sin conseguirlo, sostienen que es mucho más rentable el transporte de mercancías mediante el sistema de la aparición y la desaparición controladas, pero Don Baltasar de la Barrachina, director gerente de la compañía transportista por partida doble, no se fía mucho de esto, ya que, gran conocedor del mundo empresarial, sabe que la desaparición de activos mercantiles es de muy difícil, sino imposible, recuperación.

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El mundo paranormal siempre ha estado presente en nuestra ciudad. Es raro encontrar a alguien que dude de la movilidad de objetos inanimados, los poltergeists o la actividad de los espíritus burlones. Para dejar constancia documental se presenta este inexplicable suceso acaecido en la antigua Biblioteca Municipal de Fuencisla.
POR FAVOR, SI CREES QUE EL TERROR INHERENTE A ESTOS FENÓMENOS PUEDE TRAUMATIZARTE, TE RECOMIENDO SERIAMENTE QUE PASES DEL VIDEO, TAMPOCO ES TAN IMPORTANTE.







lunes, julio 16, 2007

QUIEN BUSCA, HALLA.

Se dice, con gran rigor y mucho tino que “quien busca, halla”, pero lo que no se dice son cuántas cosas se pueden encontrar en cada búsqueda y para qué sirven.
En Fuencisla, una nueva pregunta ocupa el entendimiento de miles de escrutadores de la verdad: “¿quien busca, qué halla?”.
No es vano este acertado pensamiento. Si se hace una lista con las cosas más buscadas: felicidad, paz interior, libertad, sentido de la vida ... y se compara con nuestros hallazgos más comunes por los oscuros desvanes del olvido: palustres, posones, capachos, trévedes..., nos daremos cuenta de la verdadera dimensión de lo que nos preocupa.
¿Cómo es posible hallar la felicidad o, más modestamente, la completa paz interior o la libertad sin ira, cuando nos encontramos con una antigua horca, herramienta muy estimada por nuestros abuelos, pero que en la victoriosa y destruida Fuencisla moderna ha dejado de tener utilidad?
En la búsqueda constante de nosotros mismos, muchos fuencislenses han empezado a restaurar, lijar y lustrar estos recientes hallazgos que van acumulándose en improvisados talleres a la espera de poder sacarles todo el provecho y todo el misterio que encierran.

Lebrillos, tornajos, tinos...(aquí para una lista más detallada) procedentes del pasado, han venido a formar parte de nuestro vocabulario y sobre su utilidad se han iniciado polémicos debates y concurridas conferencias.


Los profesores han dejado paso en la tribuna de oradores a antiguos y experimentados jornaleros que, aunque con expresiones menos elegantes y movimientos más acompasados, enseñan a las mil maravillas, azadón en ristre, los secretos que esconden estos nuevos descubrimientos.
A veces, para una total comprensión del temario, ha sido necesario llegar a demostraciones teórico practicas en los alrededores del pueblo. Muy famosa ha sido la conferencia: “Cavar olivas en agosto después de almorzar”, a cargo del gañán Félix Leopoldo de Peláez, donde grandes y pequeños, sobre todo en las regiones del espinazo, hemos experimentado las técnicas a aplicar en este caso, máxime si se dirigen a la consecución de objetivos.

Con estas nuevas tendencias culturales, el labrador oculto que muchos fuencislenses llevamos adentro ha salido a la luz y, al amanecer, aunque sin borrico, suele verse caminando hacia las cercanas huertas mirando al cielo temeroso ya por la suerte de sus incipientes tomates y de sus proyectadas berenjenas. También el albañil interior o el carpintero íntimo han salido de su encierro, comenzando a practicar las técnicas más básicas del levantamiento de tabiques o el barnizado de tablones.

“Por sus obras los conoceréis” y el antagónico “No me guardes la simiente”, son dos sentencias que están cobrando en Fuencisla cierta actualidad.

La emprendedora empresa “Barrachina Hermanos, sociedad anónima”, animada por las tendencias y deseosa de lucro, ha abierto varias sucursales para prestar servicio a estos nuevos y laboriosos artesanos. En ellas, además de venderse los materiales necesarios, se orienta al trabajador con técnicas y consejos muy provechosos.

No obstante, el albañil interior, sobre cuya espaldas , probablemente, vaya a caer la monumental tarea de la reconstrucción de Fuencisla, fiel a la profundidad de su carácter, es remiso a adoptar procedimientos ajenos que no se hayan sometido a la perspicacia de su espíritu crítico experimental.
Así, es muy común escuchar discusiones entre el albañil interno y la personalidad física que le da sustento, el antiguo soldado fuencislense más propenso a seguir las directrices de Barrachina.

Discutir con uno mismo es, sin lugar a dudas, la mejor manera de conocerse.

De este modo, junto a la aplicación del yeso a rajatabla, la arquitectura tradicional está evolucionando por nuevos e inexplorados caminos donde es muy fácil ver sagaces innovaciones, en cuanto a decoración de fachadas se refiere, como la pared combada, el ladrillo en disposición vertical o el pórtico redondo, nuevas aportaciones fuencislenses al estancado mundo arquitectónico actual.

sábado, julio 07, 2007

EL SENTIDO DE LA VIDA

El encuentro fortuito que se produjo en la calle principal de Fuencisla de Don Baltasar de la Barrachina consigo mismo ha llenado de paz y armonía todos los rincones de nuestro pueblo.
Después de tantas y tan amargas vicisitudes nos merecíamos esta etapa de concordia que flota en el fresco y luminoso ambiente que respiramos. En el cielo azul intenso destacan nuestros blancos y nubosos colores y los pájaros saludan al sol desde la alegría de sus picos. Parece como si la cadencia de nuestro himno inundara, del derecho y del revés, todo el aire invisible aunque sonoro.



En estas condiciones, los fuencislenses estamos sorprendidos de lo fácil que resulta en este entorno entablar una conversación con cualquier hijo de vecino, otras veces tan esquivos y casi desconocidos. Nos interesan las opiniones de los demás, la visión general que poseen de nuestro pueblo y, sobre todo, las interpretaciones extraídas del análisis de los últimos acontecimientos.
La mayoría de la población, siguiendo el ejemplo de Don Baltasar, está deseosa de entrar en contacto con su íntimo ‘yo interior’ y para ello, como no podría ser de otra forma, se buscan en los sucesos cotidianos y en los lugares que comúnmente frecuentan, aunque, eso si, cada cual sigue su propio criterio o, mejor dicho, el criterio que su ‘propio yo oculto’ le ha indicado privadamente.

Se ha cincelado en la magnífica fachada de la iglesia de Santa Gadea la misma inscripción que hace siglos los sietes sabios de Grecia colocaron en el frontispicio del templo de Delfos: “gnosti te autvn” (conócete a ti mismo), pues el señor cura párroco es muy partidario de esta búsqueda espiritual y así lo demuestra en sus habituales predicaciones, ahora llenas de sutiles indagaciones sobre la naturaleza humana en lugar de versar sobre milagros y crucifixiones, temas extensamente tratados lo largo de la historia con resultados no tan milagrosos. Se ha llegado a invitar a polémicos profesores y otros académicos fuencislenses de palabra fácil a conferenciar desde la tribuna de oradores, en otro tiempo llamado púlpito de las broncas.

¿Quiénes somos?, ¿cuáles son las nuestras verdaderas motivaciones?, ¿nos gusta tanto la caldereta de cordero como creemos?.
Estas y otras cuestiones semejantes ocupan el tiempo y las mentes fuencislenses. Hasta ahora y posiblemente debido a la enormes transformaciones que hemos sufrido parece ser que no nos conocíamos objetivamente y esta nueva etapa de paz y espontánea introspección puede resolverse gran parte de las dudas que desde tiempo inmemorial llevamos arrastrando.

En Fuencisla y gracias al sistema de mirillas, ya superado y en la actualidad afortunadamente a la sombra, hemos vivido apasionadamente muchas vidas, aunque ninguna fuera la nuestra propiamente dicha.
Por eso podemos saciar la curiosidad de cualquier ‘amigo del conocimiento’ que esté indagando acerca de su propia existencia. Podemos dar detalles sobre los sucesos más importante de cada vida: su infancia quizás marcada por su falta de habilidad con el trompo o la pulcritud en el aliño de muñecas, las circunstancias que rodearon el nacimiento de su primer hijo y los sucesos, reales o ficticios, pero siempre escandalosos, que le fueron atribuidos durante su nocturna juventud en el entorno de las atestadas bodegas salvaterreñas... A cambio y en justa reciprocidad recibimos curiosas historias sobre nosotros mismos que se encontraban en el olvido y así, con las aportaciones de aquí y de allá, vamos tomando conciencia de lo que en verdad somos o hemos sido y de la evolución con que el tiempo, demoledor de toda apariencia, nos entretiene.
“Conocerse a uno mismo” es el lema que nos guía, el sentido de la vida y quien nos ha traído a través de innumerables avatares hasta este precioso momento de armonía y búsqueda.

En la plaza de la villa se pasean los pensadores, la mano en la barbilla y la mirada perdida.
Se buscan entre la multitud, en los apartados y solitarios rincones, se mira al suelo, cualquier pequeño detalle puede suponer una pista trascendental para conocer que es lo cada pensador hace, donde está y cuales son sus proyectos inmediatos para, así, poder llegar a encontrarse.
Las casas están medio derruidas por la guerra, escasea el suministro eléctrico pero el espíritu preside este nuevo renacimiento de búsqueda y reflexión. Los rostros son severos dada la importancia del momento pero por los vivaces ojos asoma la profunda y fructífera vida interior que florece ya sin obstáculos.
Don Baltasar se pasea junto a Don Baltasar en amena compañía. Las antiguas rivalidades han dado paso a un productivo intercambio en materias intelectual y económica. Son muy comunes las transacciones de quintales de centeno entre arduos debates acerca del orden natural. El fuencislense común, ante este maravilloso espectáculo, no tiene por menos que conmoverse y con envidia sana sumergirse en el pozo de la búsqueda de su propio ser, una veces por dentro y otras por las esquinas y tabernas.
- ¿Me habéis visto?, preguntan los más impacientes.
- Si, te hemos visto, se le responde, y aún, en este momento, creemos estarte viendo.


Cuánta verdad y cuánto terrible ocultamiento se esconde tras estas sencillas palabras. Miles de frases como ésta, queriendo ser descifradas, llegan cada día al humilde pozo del saber de Fuencisla.

martes, junio 19, 2007

ENCUENTROS CONSIGO MISMO

La adaptación a los rigurosos cambios que se están produciendo en nuestro amado pueblo está ocasionando ciertas tensiones de poca importancia que se resuelven a la manera fuencislense que es la mejor manera de solucionar las cosas, aunque no se conozca muy bien en qué consiste exactamente y sea un poco a lo bestia.
Por ejemplo, ayer mismo dos personas, vaya usted a saber por qué, se disputaban en plena calle Mayor la identidad del conocidísimo personaje Don Baltasar de la Barrachina. De no haberlo visto con mis propios ojos no lo creería. Dos grandes señores, metro ochenta cada uno, noventa y nueve kilogramos de peso, discutían acaloradamente exponiendo poderosas razones que avalaban sin duda su verdadera identidad y refutaban, en lo posible, los muy convincentes argumentos del supuesto rival.
En efecto, ambas personas se llamaban Baltasar, tenían 56 años, dos hijas, exquisitas maneras y enormes capacidades de cálculo y convicción, por lo menos así lo atestiguaba la documentación que entre ellos se mostraban y a la que también accedimos los curiosos que por allí nos íbamos acumulando, una vez que fuimos capaces de escalar las dieciséis capas de nieve que separan el tranquilo subsuelo de Fuencisla de su blanca superficie.
Ciertamente todos los presentes, entre los que, como dije, yo mismo me encontraba, nos dimos cuenta del asombroso parecido de estos dos enfadadísimos señores. Yo diría que eran prácticamente iguales, es más, diría que ambos decían justamente las mismas palabras y hacían los mismos gestos como si entre ellos existiese un invisible espejo o un sargento mayor los dirigiese con rigor conjuntamente.
De haberlos vistos por separado no sabría cual de ellos es el que mueve compulsivamente la cabeza. Incluso dudaría que alguna vez se hubiera movido la cabeza de este modo, tal es la semejanza de los dos aspirantes a Barrachina.
Afortunadamente el enfrentamiento no llegó a mayores debido a la intervención del señor alcalde que llegó al lugar de los hechos sin demora y tarareando nuestro famoso himno entre dientes y visiblemente emocionado. Luis Felipe de Peláez, que portaba su bastón de mando como señal de autoridad incuestinable, resolvió el altercado proponiendo un pequeño duelo a florete que ambos aceptaron al unísono, no sin antes haber comprado el ayuntamiento como contrapartida 600 toneladas de cebada a cada uno de los dos Don Baltasares, corredores de cereal y leguminosas en todo momento.

El duelo, que se celebrará un domingo cualquiera del próximo mes, se llevará a cabo en la plaza de la villa justamente cuando haya concluido la misa para que ambos contendientes se encuentren espiritualmente preparados. La noticia ha entristecido a la población, ya que irremediablemente se perderá una de las personas más queridas y apreciadas de todo el pueblo, aunque para nuestro consuelo quedará la otra indemne, suponiendo que no resulte herida.
La única esperanza que nos queda es que, al ser los dos Don Baltasares idénticos, efectúen en todo momento movimientos similares de ataque y defensa, con lo cual el combate resultará en tablas por agotamiento. Claro, que también podría suceder que se estoqueasen certera y simultáneamente, con lo cual no quiero ni pensar qué podría suceder.
Mientras llega ese momento ambos Don Baltasares se han enfrascado en una espiral de operaciones comerciales que sin duda tendrá importantes repercusiones económicas para Fuencisla y su floreciente mercado de compra venta, recientemente ideado por la Concejalía de Instigación para el Desarrollo.

El servicio de mirillas a la sombra que dirige Don Rodrigo Díaz de Villar, no confundir, por favor, con aquel otro caballero medieval nacido en Vivar del Cid, ya que éste nació en Villar del Río, provincia de Córdoba, se encuentra investigando el acontecimiento con prioridad absoluta.
La tesis que se maneja es que uno de los Baltasares podría tratarse de una copia muy perfeccionada del otro. Obviamente, para evitar el posible fraude, es necesario desenmascarar al supuesto impostor.
Para ello Don Rodrigo, que es una transmutación fuencislense, nunca copia, del antiguo comandante de zapadores Salvador Buenavista, ha dispuesto el seguimiento continuo de los sospechosos y la anotación de cualquier diferencia que se observe por mínima que sea. Desde el Cuartel General del Servicio de Mirillas a la Sombra Don Rodrigo se pregunta, no sin razón, si también existirán copias de las hijas del magnate e incluso del Registrador de la Propiedad, ciudadano consorte de una de ellas.
El problema se presenta de una magnitud inaguantable. Podría existir una copia del propio Don Rodrigo.
Esto no puede, en modo alguno, continuar así.

jueves, junio 14, 2007

HIMNO DE FUENCISLA

Para asombro del mundo y regocijo de todos los fuencislenses de bien, el Muy Ilustre Ayuntamiento de Fuencisla ha tenido a bien permitir la publicación en estas páginas del maravilloso himno fuencislense, grabado a fuego en nuestra memoria a través de los siglos, forjador de nuestro noble carácter y compañero de cuantas empresas con honor emprendemos.
Don Vitore de Fuencisla y de Fuencisla, autor apasionado de letra y música e hijo predilecto de la localidad, quiso con esta sencilla y a la vez augusta composición transmitirnos la emoción única que se siente por el solo hecho de ser fuencislense y la fuerza que este inaudito acontecimiento imprime en nuestros rebosantes corazones.
Fuencislenses del mundo, entonemos todos juntos con orgullo el magnífico himno de la bendita tierra que nos vió nacer.


FUENCISLAAAAA

FUENCISLAAAAA

FUENCISLALA

FUENCISLALA

FUENCISLALA

FUENCISLALA

FUENCISLALA

FUENCISLALA

FUENCISLALA

FUENCISLALA

FUENCISLA SE LLAMA ESTA VILLA

QUE ES UNA GRAN MARAVILLA

HAY QUIEN CREE QUE NO EXISTIMOS

PORQUE LA NIEVE NOS TAPA

PERO ES DE ORO LA CAPA

QUE CON VALOR DEFENDIMOS

SOMOS BRAVOS LUCHADORES

DE LA REGIÓN LOS MEJORES

SI EL ENEMIGO NOS ACECHA

DE HIELO HACEMOS NUESTRAS FLECHAS

ES NUESTRO CORAZÓN NOBLE

NUESTRA PALABRA ES UN ROBLE

FUENCISLA ES NUESTRO HOGAR

FUENCISLA ES NUESTRO AMOR

SER DE FUENCISLA ES TAL HONOR

QUE NADA QUEREMOS BUSCAR

QUE VIVA QUE VIVA FUENCISLA

QUE VIVA POR SIEMPRE FUENCISLA

martes, junio 12, 2007

DE LA TRANSMUTACIÓN DE DON BALTASAR DE LA BARRACHINA

Ayer, a las cinco de la tarde, en la Plaza Mayor, vino a su verdadero ser Don Baltasar de la Barrachina. Desde entonces, ha mantenido su personalidad característica y puede decirse bien alto que Don Baltasar es quien desde siempre debió haber sido, y quien, de aquí en adelante, continuará siendo, aunque a algunos les pese.
Podría decirse que apenas cuenta con unas cuantas horas de vida y ya dispone de 59 años de edad, dos hijas, cuantiosas propiedades y una envidiable soltura para la compra venta de partidas de cereal.
Antes, o no era nadie, o nadie recuerda qué otra personalidad había adoptado circunstancialmente. No existen referencias, ni orales, ni escritas, aunque, si las hubiera, posiblemente se silenciarían.
El servicio documental de mirillas es incapaz de formular siquiera una hipótesis razonable y se encuentra en entredicho.

A Don Baltasar, que disfruta con lo que hace, le gusta la caza, pasearse por el término municipal de Fuencisla a bordo de su todoterreno, las entrevistas con los capataces para conocer el estado de su economía y reunirse en el Circulo “La Tertulia” con un selecto grupo de amistades consolidadas.
Llegar a ser Don Baltasar no ha debido ser, ni mucho menos, fácil. Una persona respetada y apreciada por todos, con una trayectoria profesional avalada por la seriedad y el riguroso cumplimiento de los compromisos, que jamás perjudicó a nadie, en fin, lo que se suele llamar un hombre de negocios limpio de polvo y paja.

¿Cómo habrá podido conseguir tal cantidad de crédito y prestigio en tan reducido periodo de tiempo? es algo que muchos se preguntan y no aciertan a explicar, aún cuando se sabe que el volúmen de transacciones comerciales que es capaz de cerrar con total satisfacción por ambas partes es muy elevado.

En la actualidad, dispone de los beneficios que le han proporcionado, por una parte, sus hábiles operaciones y, por otra, de las rentas de sus extensas propiedades, las cuales no han llegado a sus manos a través de la herencia de ningún antepasado, sino exclusivamente como resultado de su loable esfuerzo personal.
Don Baltasar es un hombre que se ha hecho a sí mismo y lo ha conseguido en tiempo récord. No se recuerda un caso similar en los anales de la fuencislense historia.
Muchos otros antes que él también llegaron a una envidiable situación similar, pero de todos eran conocidos los innumerables abusos que habían cometido en su proceder a lo largo del tiempo, aunque, por temor a las posibles consecuencias, no se comentaban abiertamente los detalles formando parte del escabroso subconsciente colectivo tan abundante en todo tipo de sociedades desarrolladas.

El caso de Don Baltasar era harina de otro costal, aunque harina al fin y al cabo.

Como no podía ser de otro modo, estaba Don Baltasar orgulloso de sí mismo, cosa que demostraban abiertamente sus educadas maneras y su porte señorial. Quienquiera que sea el que ha conseguido llegar a ser nuestro Don Baltasar únicamente merece elogios, independientemente de los caminos que haya emprendido para lograrlo.
Mucha gente está constantemente intentando cambiar. Quieren cambiar su aspecto, su trabajo, sus ingresos, incluso hay quienes quieren cambiar hasta su propio país y se lanzan a la aventura en peligrosísimos viajes, pero... ¿cuántos, en verdad, lo consiguen y de qué manera? Yo diría que muy pocos.
Pues bien, Don Baltasar consiguió todo esto subrepticiamente. Ayer, a las cinco de la tarde, no era nadie, nadie lo conocía, pero mediante una transmutación, la misma a la que se sometió íntegramente todo Fuencisla, se convirtió en el propio Don Baltasar a quien todos admiramos respetuosamente y a quien nos gustaría sinceramente imitar en su principales virtudes.
Ojalá, en Fuencisla, hubiera muchos Don Baltasares. Ojalá todos fuésemos como él: trabajadores, optimistas y con el humor de quien se sabe señalado por el destino aunque, obviamente, esto no es posible. Debe haber Baltasares, es cierto, pero también muchos Melchores y Gaspares que equilibren y contrarresten la balanza de la vida.

No obstante, no todo era de color de rosa en la vida de Don Baltasar. Un asunto le traía preocupado últimamente. Resultaba que un terreno rústico de su propiedad había quedado fuera del último plan urbanístico de la ciudad con la consiguiente pérdida patrimonial. Era pues necesario la intervención de sus influencias administrativas para corregir estos equivocados planteamientos. El problema consistía en que, debido a la rapidez con que Don Baltasar había llegado a su ‘status’ actual, estas influencias todavía eran inexistentes.
Afortunadamente, la hija mayor del negociante, fruto también de la transmutación fuencislense, se había casado en primeras nupcias con el Registrador de la propiedad de la localidad, el cual, en señal de buena voluntad con su suegro, resolvió el asunto de un plumazo, como tantos otros.





Muchos fueron los fuencislenses invitados a la ceremonia del casamiento que se celebró por todo lo alto.
A las puertas de la parroquia de Santa Gadea, el pueblo entero esperaba la salida de los novios y muchos de nosotros llegamos a emocionarnos ante la sensación de felicidad que la joven pareja transmitía.
Era, mismamente, como si fueran príncipes, dijo a mi lado una señora vestida de negro.

miércoles, mayo 30, 2007

LA TRANSICION

Desde el término de la guerra, Fuencisla viene realizando las necesarias transformaciones inversas para convertirse de nuevo en la pacífica ciudad que antiguamente era, cuando silbaba el panadero al olor horneado de sus panes y las calles asistían a las conversaciones de cada hijo de vecino.
Así volverá a ser, y para que los valores civiles prevalezcan de manera indubitable sobre el actual comportamiento político-militar, es muy necesario abandonar esas extendidas costumbres como los desplazamientos en zig-zag o el encañonamiento preventivo, por poner tan solo algunos ejemplos ilustrativos de las muchas y diferentes actitudes hostiles que se pretenden erradicar cuanto antes de nuestros campos tan blancos como ondulantes.

Esta misma tarde, el comandante Buenavista se entrevistó urgentemente con la alcaldesa en funciones, Purificación Nieves de Santa Gadea, con objeto de efectuar un traspaso de poderes e impulsar estos necesarios cambios, aunque no fue posible realizarlo de inmediato por haberse perdido la vara de mando de la alcaldía, ya tanto tiempo sin utilizar.
Al parecer, Doña Purificación, cedió el símbolo honorífico a un sobrino suyo que debido a un esguince de tobillo lo necesitaba para poder caminar, por lo cual el verdadero alcalde de Fuencisla durante todo este tiempo había sido el muchacho y, por tanto, a quien le correspondía regir los destinos de la ciudad de ahora en adelante.
El joven sobrino, Luis Felipe de Peláez, al parecer, buen salteador de huertas y corrales en su infancia, pese a la pequeña merma física que momentáneamente padecía, seguía practicando anónimamente estas actividades y otras no menos arriesgadas. De difícil localización y condición trotera, fue visto por última vez emboscado en las afueras e integrado en uno de esos grupos fuencislenses que todavía pululan y han optado, durante esta etapa de transición, por realizar tropelías nocturnas que, básicamente, consisten en procurarse una alimentación saludable en esta época de restricciones a partir de la apropiación de haberes.
El futuro gobernante se daba buena maña en las retiradas a traviesa campos y con la ayuda de tan noble apoyo, el bastón de mando, conseguía aventajar a más de uno de sus compañeros. Sentía especial debilidad por las jugosas sandías de pulpa roja, las cuales reconocía al tiento y, aunque prefería el consumo tranquilo en el mismo campo de crianza, no hacía ascos a su transporte bajo el único brazo libre que tenía en caso de apuro.
Era, el muchacho, como se ha podido vislumbrar, un hombre con capacidad de acción, adaptación y diversión, amigo de sus amigos y primo hermano de sus propios primos, que muy bien sería capaz de asumir las tareas para las que el sabio destino lo había seleccionado, así como si le hubiese asignado cualquier otra función por grande, mediana o reducida que ésta fuese.

Pese a la magnífica personalidad que atesora D. Luis Felipe, que había servido lealmente como artillero cargador en la terminada contienda, la cúpula militar todavía sentía dudas.

Como todos sabemos, la transición de un régimen autoritario a un sistema meramente civil de libertades controladas es mucho más complicada que su opuesto y los responsables militares meditaban sobre la forma, maneras y metodologías aplicables en este caso para garantizar el éxito, máxime conociendo las aficiones y la poca experiencia del Excelentísimo Señor Alcalde en este tipo de coyunturas.
Aunque, como se ha dicho, las dudas eran muchas y variadas, el comandante siempre tuvo muy claro tanto el lugar, como la hora exacta en que debía llevarse a cabo la transición: Plaza Mayor, a las cinco en punto de la tarde.

Nos hallábamos, por tanto, ante una transición única y definitiva. No existirían ni diferentes etapas, ni compases de espera, sino que la operación se realizaría a la de una.
Dado el peligro y la emoción que concurren en este tipo de empresas, se decidió que el Tambor Mayor de la Banda Armada de Cornetas de Fuencisla ejecutase un redoble tamboril a la manera circense durante la ceremonia. De esta manera se conseguiría un clima de recogida expectación para solicitar la atención del pueblo llano que , de aquí en adelante, debe ser el principal actor tanto de éste como de cuantos sucesos vengan a producirse para fortalecer nuestra futura y jovencísima unidad cívico-municipal.

Una vez que el alcalde adquiriera los poderes constituyentes emanados del propio pueblo, los cuales se alcanzan mediante una exposición lo suficientemente duradera a las populares ovaciones y con presencia auxiliar de las autoridades castrense y religiosa, cada identidad militar dará paso a la correspondiente civil, por el mismo fenómeno de transmutación.

Los asesinatos, saqueos y abusos de toda índole, tan habituales en las contiendas militares, habrán de dejar paso a una conducta cívica ejemplar donde los buenos días y los conocidos apretones de manos con sonrisa franca, fruto del bienestar, llenarán de armonía las amistosas relaciones que deben reinar entre buenos conciudadanos.
El cuartel de Fuencisla se transformará en un tranquilo pueblo turolense donde los polvorines serán sustituidos por almacenes y las garitas de vigilancia por quioscos donde cada mañana se vendan prensa, tabaco y surtido de chucherías.

Ésta será la manera en que se realizará el traspaso de poderes. La fecha será decidida por la superioridad cuando lo estime oportuno, que ha de ser más pronto que tarde pues, como las noticias vuelan, Luis Felipe Peláez, alcalde electo de Fuencisla que Dionisos guarde, pronto conocerá la llamada del destino y como fuencislense de bien, sacrificando su propio interés personal en beneficio general, iniciará su campaña de aproximación a sus convecinos, los cuales, conociendo su historial y todavía en periodo de hostilidad militar, podrían recordarle su pasadas hazañas en lugar de atender a sus nuevas intenciones o a su futura dignidad.

¡Fuencisla, sincera y prudente, transita con brío por estas difíciles rutas que en estos días te ha tocado caminar!. Esfuerza tu corazón y el de tus gentes para que las transmutaciones necesarias se realicen conforme al sentido común, sin que se tenga que lamentar ningún incidente, aunque fuera de histórico y memorable recuerdo.

lunes, mayo 28, 2007

LA GACELA


La gacela caminaba hacia el norte y hacia el oeste, buscando la noche. Como su corazón también era oscuro, le gustaba mirar en la imprecisión de la noche con sus ojos marinos pero que estaban tan habituados a la sed de las regiones polvorientas de donde venía.

Un pozo se había instalado más abajo de la dulzura superficial característica de las gacelas. Absorbía las pequeñas luces nocturnas llegadas de mundos lejanos como si fueran chispas relucientes de vida y le hicieran falta.

El rastro que traía la gacela se perdía sobre la nieve más allá de nuestro horizonte. Eran huellas sobre prados, sobre sierras, sobre arena, desiertos y grandes superficies cubiertas de matojos, huellas tan lejanas como las nubes de antiguas primaveras recordadas como muy torrenciales.

Por eso, cuando los soldados contemplaron a la gacela se quedaron boquiabiertos, como si el tranquilo caminar de un animal por nuestros campos se hubiera convertido por arte de magia en un maravilloso espectáculo.

Andaba despacio, de vez en cuando se detenía para olisquear los restos de la batalla todavía hierros calientes, que ella muy bien pudiera confundir con nuevos matorrales, muy diferentes de los que nacían en el mundo que había abandonado, humeantes y negros en paradójico contacto con el manto nevado.

Por qué no se espantó con las terribles explosiones y el olor de la guerra, es algo que quizás nunca podamos explicarnos. Posiblemente, para la gacela, Fuencisla fuera un terreno tan completamente nuevo que todo lo aceptaba sin más, sin recelar en posibles peligros que pudiera encerrar.

Así, para nuestra sorpresa, continuó tranquilamente avanzando, mirando hacia uno y otro lado, hasta que se detuvo para mirarnos. Sus ojos eran grandes y salvajes. Se notaban inmensos en lágrimas y profunda belleza.
Ni nuestras armas, ni nuestra militar apariencia atrajo demasiado su interés pues continuó sus tareas investigadoras a lo largo del valle sin prestarnos mucha atención.

Desde entonces todos en Fuencisla conocemos a la gacela sin necesidad de presentación y es fácil escuchar conversaciones anónimas donde ella es la protagonista.
- ¿Has visto hoy a la gacela?.
- Sí, estaba bebiendo agua junto al río.
- Claro, debe ser para refrescarse los ojos.
Se ha convertido en un fuencislense bastante famoso, igual que la nieve, los zapadores o el cielo azul.

La verdad es que nos apenó mucho que nos visitara en aquellas circunstancias y enseguida empezamos a indagar para encontrar un lugar tranquilo donde poder acogerla por si quería quedarse algún tiempo. Pensábamos en algún establo que tuviera un buen abrevadero donde poder colocar la paja, pero cuando quisimos darnos cuenta ella misma se había instalado en la Casa de Cultura, Área de la Juventud, junto a la Papelería y Objetos de Regalo de Ramón J. Guerrero. Debió pensar que era lo más inservible y abandonado que teníamos. Por cierto no come paja. Lo que mas le gusta son las migas y el ajo, eso sí con poco aceite, lo digo por si alguna vez te encuentras con una gacela y quieres quedar bien invitándola a cenar y eso.

Pues bien, Pi, que así se llamaba la gacela, según dijo, había llegado hasta Fuencisla después de muchas largas jornadas de camino, aunque ahora ya no sabía si debía continuar o quedarse. En realidad, había estado caminando durante tantos kilómetros por placer, simplemente buscando la noche, siempre hacia el oeste y al norte, para que el día se fuera haciendo más pequeño y poder estar más tiempo con sus amigas las noches. Durante el sol, toda su vida había estado acechada por guepardos muy rugidores y molestos que le hacían correr aburridamente por la sabana, aunque nunca llegaron a atraparla.
Su objetivo era llegar a situarse suficientemente arriba del planeta como para que simplemente caminando pudiera estar casi siempre de noche, con las estrellas, con los vientos fríos y los silencios inquietantes.
Si subía lo suficiente podría caminar en un día un recorrido completo sobre un meridiano y así siempre sería de noche, como a ella le gustaba.

Para Pi era muy importante que llegara otra vez esta noche. Cada día cada noche. La luz le secaba la lengua y empañaba sus sueños.

miércoles, mayo 23, 2007

EL BOTÍN DE GUERRA

Cuando el comandante Salvador de Fuencisla comprobó que los últimos focos de resistencia zapadora eran apresuradamente abandonados no sintió la llama de la victoria arder en su corazón, sino que, frío y calculador, ordenó que se repitieran más ceremoniosamente los últimos apresamientos y rendiciones para infundir dignidad en este momento histórico.
Aunque, en rigor, no se había producido la capitulación del enemigo pues, en esencia, se trató de una huida en desbandada, a los zapadores que cayeron en su poder, bien fuera porque alguna herida les impedía el ejercicio físico o bien porque, inmersos en la confusión del momento, equivocaron la dirección apropiada, les obligó el comandante a entregar simbólicamente sus armas y sobretodo la enseña estandarte del Batallón, que se hallaba abandonada a su suerte.
Una vez interrogados los prisioneros, se comprobó que en el XXII Batallón no existían planes premeditados de reagrupamiento, ni siquiera la intención de emboscarse en el monte para mantener una vengativa guerrilla de hostigamiento, por lo que redactó sin tardanza, para general conocimiento, el último parte de guerra y procedió, ayudado de un megáfono, a la lectura del mismo donde se anunciaba el fin del conflicto y su resultado.

Vitoreado por sus hombres, el comandante se negó a ser paseado en hombros por la localidad, aunque anunció como contrapartida la posible celebración de, al menos, un desfile conmemorativo.
Preparado como estaba para alcanzar las más altas cumbres del laureado oficio militar, la terrible batalla de Fuencisla únicamente le parecía una pequeña escaramuza, como si un escalador alpinista se paseara una tarde primaveral por orondas y redondeadas colinas.

Hombre de acción, una vez concluida ésta, el tiempo de análisis había llegado.

Era bien cierto que la victoria era incontestable y magnífica, pero el comandante se dio cuenta de la escasa rentabilidad que había tenido, pues, en verdad, las posiciones que los zapadores habían abandonado correspondían íntegramente al término municipal de Fuencisla, que, por lo tanto, ni había incrementado sus posesiones, ni había obtenido mejoras estratégicas en el terreno diplomático-constitucional.
En el fondo, los obuses y las bombas arrojadas por uno y otro bando habían venido a caer sobre la misma Fuencisla, que los había padecido todos, y lo único que había ganado en toda aquella absurda batalla era nada más que destrucción.
Destrucción de sus calles, de sus edificios, del magnífico campo nevado que eran sus alrededores y mucho dolor en el corazón de los fuencislenses, muchos de ellos heridos, aunque, oficial y afortunadamente, ningún muerto, gracias a la contabilidad que el mismo comandante, con ayuda de sus fieles subordinados, sin rubor, manipulaba.
Llegó, así, a saber el meditabundo comandante como el desaforado amor que sentían por esta ciudad había sido, en cierta medida, el causante de su actual ruina y decidió, para el futuro, poner remedio a esta única falta.

Para incrementar el compromiso de la oficialidad, pensó en repartir condecoraciones, títulos y prebendas, muy apreciados entre aquellos por el prestigio que les aportaba y, a su vez, para contentar a la clase de tropa, más mundana y materialista, les dio los despojos del campo de batalla, como botín de guerra.
La soldadesca, por tanto, recorrió los campos nevados de Fuencisla apropiándose de cuanto encontraban abandonado a su paso: piolets, crampones, esquíes, granadas de mano y demás material militar pero, aunque esto potenciaba enormemente su capacidad operativa y militar, ellos hubieran preferido encontrarse con pijamas, cheques al portador, suculentos jamones y grasientas ristras de salchichones ibéricos, que compensaran más básica y cumplidamente las penalidades que habían padecido.
Cuanto mejor hubiese sido, pensó el comandante, haber mantenido estos mismos enfrentamientos, en vez de contra zapadores, contra diez o doce pueblos pertenecientes a las comarcas más próximas, de manera que ahora el territorio dominado fuera de cinco o diez mil kilómetros cuadrados, suficiente para, por una parte, saciar la avaricia de su ejército mercenario, y por otra, proclamar la ciudad de Fuencisla como capital de una nueva región o provincia, cual merecía, y negociar, privadamente, sus nuevas atribuciones dentro del organigrama del estado.
Le hubiera hecho mucha ilusión al comandante el nombramiento, entre sus oficiales, de delegados del gobierno, diputados en cortes, alcaldes, gobernadores provinciales, obispos y vicarios, pero tuvo que contentarse con nombrar autoridades simplemente de ámbito local y entregar medallas que únicamente premiaban el mérito municipal.

Dos eran las opciones que el horizonte del destino deparaba a Fuencisla. La estrategia de conquista o la de esperar pacientemente.

Si lanzaba su ejército sobre los limítrofes territorios bien podía apoderarse, fruto del sorpresivo avance, de muchos de ellos, incluyendo grandes cantidades de comarcas, polvorines y recursos de todo tipo, pero la indudable superioridad militar del ejercito español, numérica, aérea y marítima, junto con el potencial de todos sus aliados de la OTAN, le hicieron replantearse estos iniciales propósitos.
Para el futuro, sin embargo, se hizo la promesa de aprovechar mejor las eventualidades que el destino deparase. Su estrategia se basaría en realizar un traspaso ficticio de poderes a la autoridad civil para iniciar así un próspero periodo de bienestar económico presidido por la paz.
Mientras tanto la élite de su ejército continuaría trabajando y preparándose desde la sombra, realizando labores de inteligencia acerca de la resistencias que podrían encontrarse y esperando pacientemente momentos favorables para realizar la expansión territorial y cultural que Fuencisla merecía y anhelaba.

Se declararon tres días fuencislenses de celebraciones y galas, se organizó un epopéyico desfile y se iniciaron las tareas de reconstrucción de las infraestructuras dañadas.
Fuencisla, en paz, continuaría avanzando en pos del progreso hacia un brillante futuro.